Si tienes una PC con Windows, seguro has oído hablar de Windows Update. Es el sistema que Microsoft usa para enviarte mejoras, parches de seguridad y nuevas funciones. En pocas palabras, mantiene tu equipo al día y protegido contra amenazas.
Primero abre la Configuración (puedes pulsar Win + I). Ve a Actualización y seguridad y selecciona Windows Update. Allí verás un botón para buscar actualizaciones manualmente. Si quieres que todo sea automático, activa la opción "Actualizar automáticamente".
También puedes elegir horarios de instalación. Windows permite definir una ventana de tiempo en la que se reiniciará el equipo sin molestarte durante el día. Esto es útil si trabajas muchas horas y no quieres interrupciones inesperadas.
Antes de instalar una gran actualización, haz una copia de seguridad de tus archivos importantes. Un simple respaldo en la nube o en un disco externo te ahorra dolores de cabeza si algo falla.
No ignores los mensajes de error. Si Windows no puede descargar una actualización, intenta reiniciar el servicio de actualización o usar la herramienta "Solucionador de problemas" que lleva integrada.
Si tu conexión a internet es lenta, puedes pausar las actualizaciones por 7 días y reactivarlas cuando tengas mejor velocidad. Eso evita descargas interminables que consumen datos.
Algunos usuarios prefieren descargar los paquetes de actualización desde el catálogo de Microsoft y luego instalarlos manualmente. Es una opción más controlada, pero solo recomendable si sabes lo que haces.
Recuerda limpiar regularmente el disco duro. Windows Update crea archivos temporales que pueden acumularse con el tiempo. Usa la herramienta "Liberador de espacio en disco" para mantener todo ordenado.
Si tienes software antivirus de terceros, verifica que sea compatible con las últimas actualizaciones de Windows. En ocasiones, los programas de seguridad pueden bloquear la instalación y generar conflictos.
En caso de que una actualización cause problemas de rendimiento, puedes volver a una versión anterior usando la opción "Recuperar" en la configuración. No es algo que se haga a diario, pero es útil saber que existe.
Por último, mantén tus controladores actualizados. Windows Update también ofrece mejoras para tarjetas gráficas, impresoras y otros dispositivos. Tener los drivers al día mejora la estabilidad del sistema.
Con estos pasos y consejos, Windows Update dejará de ser una molestia y se convertirá en tu aliado para que el PC funcione sin sobresaltos. Así podrás enfocarte en lo que realmente importa: usar tus aplicaciones favoritas sin preocuparte por la seguridad.
Una actualización defectuosa de Microsoft está causando interrupciones a nivel mundial en numerosos sectores, incluidos bancario, energético y aerolíneas. El problema está relacionado con un fallo en Crowdstrike, lo que ha llevado a soluciones manuales temporales para muchas compañías. Se espera que el incidente sea resuelto pronto.