Si alguna vez viste un partido y de pronto el árbitro sacó una tarjeta roja, seguro te preguntaste qué pasa después. La respuesta es simple: un jugador tiene que abandonar la cancha y su equipo queda con un hombre menos. Eso cambia todo el juego en cuestión de segundos.
La regla es clara. El árbitro puede expulsar a un jugador por faltas graves, como una entrada violenta, mano deliberada que impida un gol o conducta antideportiva. También basta con dos tarjetas amarillas en el mismo partido para que se convierta en roja.
Cuando pierdes a un jugador, el entrenador suele ajustar la táctica: cerrar espacios, cambiar de formación o presionar menos. Los equipos que saben adaptarse rápidamente suelen minimizar el daño y, a veces, incluso aprovechan la sorpresa.
En la última ronda de la Copa Libertadores, Flamengo se enfrentó a Internacional en Porto Alegre. Un árbitro mostró una tarjeta roja al defensa rival por una entrada peligrosa, dejando al equipo local con diez jugadores. A pesar de eso, Flamengo mantuvo el control y avanzó a cuartos de final.
Otro caso reciente fue el duelo entre Palmeiras y Corinthians en la Copa do Brasil. El partido se volvió intenso y el árbitro expulsó a un jugador de Palmeiras por una agresión fuera del balón. El equipo tuvo que jugar con diez, pero logró igualar el marcador antes de pasar a penales.
Si eres fanático de equipos como Universidad de Chile o Atlético San Martín, seguramente has visto cómo una tarjeta roja puede cambiar la dinámica del juego. En los partidos de la liga chilena, las expulsiones suelen generar presión extra en la defensa y obligan a los entrenadores a reordenar sus líneas.
Para el jugador expulsado, la consecuencia va más allá del partido. Dependiendo de la gravedad, puede recibir una suspensión de uno o varios encuentros. Eso significa que su equipo debe buscar un reemplazo para los próximos partidos, lo cual afecta la planificación a medio plazo.
Los árbitros también están bajo escrutinio cuando sacan una roja. Un error puede generar polémica en redes y medios. Por eso, muchos entrenadores estudian videos de decisiones arbitrales para anticipar posibles sanciones y preparar a sus jugadores.
En resumen, la tarjeta roja es más que un simple gesto del árbitro: es un factor estratégico que influye en el rendimiento, la táctica y la moral del equipo. Conocer cuándo ocurre, cómo reaccionar y qué consecuencias trae te ayuda a entender mejor cada partido.
Así que la próxima vez que veas una expulsión, presta atención al cambio de formación, al ritmo del juego y a las reacciones del público. Esa es la verdadera esencia de la tarjeta roja en el fútbol.
El capitán de Ecuador, Enner Valencia, fue expulsado en el minuto 18 del partido contra Venezuela en la Copa América 2024 por una falta violenta contra José Martínez. La decisión inicial de la tarjeta amarilla fue cambiada a roja tras revisar la jugada en el VAR. Este fue el primer uso del nuevo protocolo VAR en el torneo.