Si alguna vez te has preguntado dónde se guarda gran parte del agua que llega a Santiago, la respuesta está en el Embalse El Yeso. Este reservorio, ubicado a unos 90 km al sur de la capital, es más que una infraestructura: es un punto de encuentro para amantes del trekking, pescadores y familias que buscan aire puro.
El Yeso se sitúa en la zona de la Cordillera de los Andes, entre las comunas de La Reina y San José de Maipo. Su altitud supera los 1.800 metros sobre el nivel del mar, lo que le brinda una temperatura fresca durante todo el año. Además, abastece a millones de personas con agua potable; cualquier variación en su nivel impacta directamente en la disponibilidad hídrica de la Región Metropolitana.
En los últimos meses, la prensa ha señalado una ligera subida del nivel del embalse, gracias a las lluvias invernales y a la gestión cuidadosa de la Cuenca. Sin embargo, el cambio climático sigue siendo un factor que genera incertidumbre: sequías prolongadas pueden reducir rápidamente el caudal disponible.
Visitar El Yeso es fácil si sigues algunas recomendaciones básicas. Primero, lleva ropa de abrigo y calzado adecuado para senderismo; los caminos pueden estar mojados o resbaladizos. Segundo, respeta las señalizaciones: hay zonas restringidas para proteger la fauna y evitar contaminaciones.
Para los que quieren pescar, el embalse alberga truchas arcoíris y salmones. Es necesario contar con una licencia de pesca deportiva, que puedes obtener en oficinas municipales o a través de plataformas online. Recuerda devolver cualquier basura al vehículo y no dejar residuos en la orilla.
Si prefieres un paseo más relajado, el mirador “Los Hornos” ofrece vistas panorámicas del agua azulada rodeada de picos nevados. Allí puedes tomar fotos increíbles sin necesidad de equipamiento especializado.
En cuanto a actividades organizadas, varias empresas locales ofrecen tours guiados que incluyen transporte, guía certificado y un picnic con productos regionales. Estos paquetes son ideales para familias con niños pequeños, ya que garantizan seguridad y conocimiento del entorno.
Finalmente, si planeas una visita larga, verifica la disponibilidad de servicios básicos como baños públicos y señal de móvil; en algunos tramos la cobertura es limitada. Llevar agua y alimentos extra siempre es buena idea.
En resumen, el Embalse El Yeso combina su rol estratégico como fuente de agua con un atractivo natural que vale la pena explorar. Mantente al tanto de las noticias locales para conocer cambios en los niveles del embalse o restricciones temporales por mantenimiento. Con respeto y preparación, podrás disfrutar de este tesoro andino sin afectar su equilibrio.
El Embalse El Yeso, principal reserva de agua potable en la Región Metropolitana, ha alcanzado el 89% de su capacidad, almacenando 195,3 millones de metros cúbicos de agua, superando el promedio mensual histórico de 178 millones de metros cúbicos. Este aumento se debe a las recientes lluvias en la zona central-sur del país.